La dignidad de nuestros fallecidos y la salud pública de Palamara están siendo vulneradas en el cementerio La Nueva Jerusalén. A pesar de los estatutos internos que prohíben estrictamente los entierros en tierra, las inhumaciones irregulares continúan ignorando las normas sanitarias vigentes, lo que representa una afrenta a la memoria de nuestros seres queridos y una negligencia administrativa inaceptable. Esta situación es particularmente alarmante ante la posible contaminación de los ríos Hicaco, Lebrón e Isabela, poniendo en riesgo la integridad ambiental y el bienestar de toda nuestra comunidad en La Guáyiga.
Resulta indignante que, tras la inversión de RD$21.5 millones por parte del Poder Ejecutivo para la construcción de nichos y la adecuación del recinto, la gestión de la Alcaldía de La Guáyiga permita la persistencia de estas prácticas insalubres. La falta de transparencia sobre el destino de estos recursos públicos y el descuido evidente exigen una respuesta inmediata. Por ello, convocamos a todos los ciudadanos a elevar nuestra voz mediante la firma de esta petición en PeticionRD, con el objetivo de obligar al Ministerio de Salud Pública y al Ministerio de Medio Ambiente a realizar una inspección profunda y urgente, así como exigir a la Alcaldía de La Guáyiga una rendición de cuentas clara y detallada sobre el uso de los fondos estatales asignados.