La reciente visita de los estudiantes del Centro Educativo Nuestra Señora del Sagrado Corazón al Senado de la República no fue solo un ejercicio académico, sino una demostración contundente de que la juventud dominicana posee la capacidad, la visión y el compromiso para abordar los grandes desafíos nacionales. Al simular el rol de senadores, estos jóvenes alzaron su voz sobre temas tan críticos como la violencia de género, la salud mental y la preservación del medio ambiente, dejando claro que el futuro de nuestra democracia depende directamente de la calidad de su formación cívica y de los espacios de participación que garanticemos hoy.
Es fundamental convertir este modelo de interacción en una política pública permanente que trascienda la coyuntura. La iniciativa impulsada por la senadora María Mercedes Ortiz debe multiplicarse para asegurar que cada aula en la provincia Hermanas Mirabal y en todo el territorio nacional se convierta en una escuela de ciudadanía activa. Solo a través de una inversión decidida en programas que enseñen a nuestros jóvenes el funcionamiento real del Estado y el valor del liderazgo responsable, lograremos construir una sociedad más justa, equitativa y consciente de sus derechos y deberes.
Únete a este movimiento firmando nuestra petición en PeticionRD para exigir al Ministerio de Educación y al Congreso Nacional la priorización de programas educativos que integren de forma sistemática la participación ciudadana y la formación en valores democráticos en el currículo nacional. Instamos a las autoridades a fortalecer y ampliar, a través de la Dirección de Representación del Senado, los espacios de acercamiento institucional para que la juventud dominicana deje de ser espectadora y se convierta en protagonista del desarrollo de sus comunidades. Tu firma es el primer paso para asegurar que la voz de los estudiantes de Salcedo resuene en todas las políticas públicas del país.